Deportes / Cambiar para seguir igual

Por Sebastián Muape / sebasmuape@gmail.com


El reinicio del fútbol lleva ya un mes, estuvo ausente durante ochenta días, en los cuales reinó la incertidumbre y el desconcierto más absoluto. Tenemos nuevas viejas autoridades en AFA. El sanjuanino Claudio “Chiqui” Tapia de 49 años, yerno de Hugo Moyano y fanático de Boca, fue elegido por 40 votos a favor, de 43. Presidente de Barracas Central (B Metropolitana), es el dirigente de mayor crecimiento durante los últimos años del grondonismo. Para cuando usted tenga en sus manos este ejemplar, Tapia habrá tomado su primera medida como primer dirigente: despedir a Edgardo Bauza.

El conflicto docente lleva ya más de treinta días, este año los pibes aprenderán cálculos matemáticos sumando garrapiñadas, nueces y restando almendras; en música se formarán cantando villancicos y se perfeccionarán en química desentrañando los componentes de las cañitas voladoras, las bengalas y los petardos. Sin embargo el gran tema de debate nacional es la continuidad o no de Bauza al frente de la Selección Argentina, tal y como hace semanas lo fue la vuelta del fútbol. Vea usted. ¿Preocupante no? Mucho.
En este suplicio que son las eliminatorias para Rusia 2018, en las cuales el conjunto de Messi se encuentra en un bochornoso puesto de repechaje, durante el último mes, Argentina le ganó a Chile con un penal inventado y se comió un lindo toque en el altiplano, 0-2.
Por estas horas van a decirle (o le habrán dicho ya) al Patón que deja de ser el DT del seleccionado y muy posiblemente van a intentar seducir (si no lo hicieron ya), al casildense Jorge Luis Sampaoli, actual entrenador del Sevilla de España. Más allá de cuestiones de capacidad o meros gustos futbolísticos, la cuestión pasa exclusivamente por saber si el nuevo conductor, finalmente se atreverá a meter mano a fondo en la lista de convocados, en una limpieza masiva, a la cual no se animaron Sabella, Martino y el propio Bauza. Es hora ya, es ahora, es ya. El próximo compromiso por eliminatorias será en cinco meses, el 31 de agosto de visita en Uruguay y el 5 de septiembre como local de Venezuela. Hay tiempo para trabajar en serio, con coraje y convencimiento, sin temerle a los apellidos ni a las caras largas de los principales referentes, llámense Messi, Mascherano y Romero. Veremos para qué está el que se calce el buzo, lleve el nombre que lleve. El error que definitivamente no se podrá cometer, es el del propio Bauza, quien traicionó sistemáticamente sus ideas, su visión del juego y principalmente sus convicciones. Error imperdonable, así le fue. Párrafo aparte para el silencio corporativo e indiferente de los principales referentes, esos que nombré antes, que ni siquiera intentan esbozar un gesto en defensa de la continuidad del DT. Nada nuevo por estos lares. Plantel más que jodido este, uff.
Para lo que viene y desde este humilde espacio recomendamos: un plantel del fútbol local a laburar a destajo en Ezeiza. Gente nueva con hambre e ilusiones, perros de presa, de esos que ven un rival y le quieren masticar el hígado, créame que acá hay jugadores así, muchos. Unos días antes de pisar suelo charrúa, le sumamos a Lionel para que acompañe una nueva idea futbolística, una nueva camada, sin el smog que se viene respirando desde hace años en ese vestuario, que más que un vestuario, parece un club de fans.
Quedan cuatro partidos, los dos mencionados y la última doble fecha entre el 5 y el 10 de octubre, donde habrá que recibir a Perú y finalmente ir a buscar puntos a Ecuador, dos rivales directos por puestos de interés. De las selecciones mencionadas, la nuestra es la que peor juega, la que menos ideas tiene y a la que todos quieren ver fuera del Mundial. Combo letal. Panorama incierto por donde se lo mire.
Ahora, si para la próxima convocatoria lee usted estos apellidos: Agüero, Romero, Di María, Mascherano, Lavezzi, Higuaín, Zabaleta, Biglia y Rojo, pues nada habrá mejorado, nada habrá cambiado, entonces vayamos buscando juntos algún seleccionado simpático para alentar en Rusia.

SU MAJESTAD LO HIZO DE NUEVO
El tenista con mayor proyección y mejor presente del circuito, Roger Federer, ha vuelto a poner las cosas en su lugar. ¡Y de qué manera! Durante el último mes ganó los “Master 1000” de Indian Wells y Miami, la gira estadounidense por canchas de cemento. En el primero venció en la final a Wawrinka y ya había atendido a Rafa en octavos. En el torneo siguiente vapuleó al mallorquín en la final. “Acá comenzó todo entre nosotros, hace ya muchos años. Eras un chico en aquel primer partido, después tuvimos inolvidables batallas, doy gracias por haberte tenido como rival”. Fue la dedicatoria de un emocionado Roger (un Grande de proporciones cósmicas) para Rafa. El suizo ya se ubica en el cuarto puesto del escalafón mundial; Murray, Djokovic y Wawrinka lo preceden, por ahora. Hasta junio, en Wimbledon, defiende muchos puntos; pero luego le quedará casi medio año para sumar y sumar en busca del 1. Si se le pasan los calambres en los brazos por tanto trofeo levantado, no hay quien lo detenga. Tiemblen los de arriba, nada es lo mismo cuando quien te persigue, es la historia misma en pantalones cortos.
En abril, el 17 precisamente, comenzará la temporada de polvo de ladrillo en el Master 1000 de Montecarlo, el más cheto de los torneos. Ya a partir del 8 de mayo Madrid será la cita y una semana más tarde, Roma. Estos tres certámenes son el preámbulo ideal para Roland Garros, segundo Grand Slam del año, que dará inicio el 29 de mayo.

VUELTA AL PAGO
El campeonato argentino llamado “Torneo de la Independencia” (vaya ironía teniendo en cuenta audios de presidentes apretando árbitros, árbitros que se equivocan a favor de los grandes y después salen a pedir disculpas y un calendario especialmente adaptado al ciclo europeo, bueh qué va a hacer…), se está poniendo picante, picante. Boca comanda con firmeza, aunque con alguna deuda de buen juego dado el plantel que tiene. Hay un lote de acechantes, Estudiantes, Newell’s, San Lorenzo y un poco más atrás River, que aun tiene que pisar la Bombonera. Puede ser un final apasionante, restan unas doce fechas. Mucho camino por recorrer.
Mientras cierro este artículo, pienso que cortando un pan dulce en ocho porciones, se les pueden enseñar fracciones a los chicos, también. Las medidas de capacidad se explican con una jarra llena de clericó y de religión estará teñida la navidad. Qué tristeza, chicos fuera del aula.
Lo dejo amigo, hasta el mes que viene. Ya sabe, se puede manipular el fútbol, se puede digitar; pero lo que jamás se podrá hacer, es decidir los destinos del juego.


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