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Educación gratuita e irrestricta

¿QUÉ DICE LA NUEVA LEY?

Por Mariano Fernández

La educación en general y la universitaria en particular, han recorrido un largo camino en la Argentina. La reciente sanción en el senado, de las modificaciones a la Ley 24.521 -la "Ley de educación superior" del menemismo-, reabre algunas polémicas -sobre todo en el contexto político del momento-, y oculta algunas otras. Veamos pues qué se modifica, repasemos parte de esa historia que dijimos haber recorrido.

La reforma de 1918 (o el Mayo Francés 50 años antes)
La reforma universitaria de 1918 es un movimiento estudiantil no tan conocido, incluso por los estudiantes de grado, pero fue uno de los sucesos más importantes en la estructuración de la educación universitaria argentina. La formación académica de la época, era accesoria a las necesidades de las clases acomodadas, que democráticamente o no, regían los destinos del país. Esta funcionalidad, se expresaba en los planes de estudio, en la reproducción ideológica de esos contenidos. El movimiento estudiantil nacido en Córdoba y que protagonizó la reforma del ‘18, enarboló las banderas de la educación laica, el concurso de profesores para ocupar los cargos, y ciertas medidas más académicas, así como otras bien de fondo: el compromiso del universitario con la realidad social del país y el cogobierno de la universidad entre docentes y alumnos. La importancia de la reforma como movimiento podemos enmarcarla con sólo algunos nombres: participaron de ella Yrigoyen, Frondizi, Illia, Alfonsín; y de las repercusiones a nivel latinoamericano, Salvador Allende de Chile y Fidel Castro de Cuba. En 1968, cincuenta años después, los estudiantes franceses protagonizarían el Mayo Francés, que tuvo en jaque al gobierno de De Gaulle, en una confluencia obrero estudiantil sin precedentes. Esa Francia a la que a veces nos queremos parecer, levantó los principios de la reforma de los cordobeses argentinos y se inspiró en ella. Buena señal. Las dictaduras sucesivas fueron modificando o disminuyendo garantías, hasta que el proceso de 1976, restablece el cupo y los exámenes de ingreso, y elimina contenidos, bibliografías, autores permitidos y lo más nefasto de todo: estudiantes también.

Universidad en el mundo
Las realidades difieren de un país a otro. Hoy en el mundo, el modelo gratuito e irrestricto no es el imperante. Inglaterra, Australia, Francia y EEUU tienen las universidades más caras del mundo, con matrículas promedio de 25.000 dólares, monto que puede aumentar o disminuir dependiendo del curso elegido. El ingreso es por antecedentes. Japón cuenta con un sólido sistema educativo y de mucho menor coste que el resto (aproximadamente 7.500 dólares por matrícula). Alemania, que encabeza los rankings mundiales de muchas cosas, es el país de la educación universitaria gratuita. Finlandia, la vedette en cuanto a educación del mundo, también. Cuba, el lugar que los graduados de todas esas universidades famosas del mundo eligen para tratar su salud, formó a los profesionales en universidades totalmente gratis.

La Ley y su reforma
En los ‘90, el menemismo sancionó la “LES”: Ley de Educación Superior. Para la universidad, en su artículo segundo, de entrada y sin pestañear, califica a la educación como "un servicio" y libera a las universidades a cobrar por prestarlo. En el artículo 50, segundo párrafo, explicita que puede limitarse el ingreso por examen. ¿Cuál es el impacto de esto en la realidad? En los ’90, donde el cólera azotaba el noroeste, se esgrimía argumentos sobre la excesiva cantidad de médicos que se formaba. Las restricciones ya sea por cupo o arancel, dejan fuera del sistema a aquellos que aun desde allí contribuyen con sus impuestos a financiar la educación. Cada vez que usted compra el pan, lo hace.  Las medidas de corte restrictivo, además de dar lugar a institutos que preparaban a los candidatos pudientes para los exámenes de ingreso, daban lugar a algunos casos de corrupción. No ingresaban sólo aquellos que aprobaban el examen, sino aquellos que podían pagar una preparación. La reforma de la ley, aprobada por el oficialismo, rechazada por el PRO en diputados y con el significativo retiro de Michetti de la Cámara, fue aprobada garantizando la gratuidad y el ingreso irrestricto. ¿Es suficiente?, es la pregunta. Tal vez no. Veamos por qué.

¿Universidad para qué, para quién?
En los ‘90, la prestigiosa Universidad de Ingeniería de la UBA, recibió subsidios de la empresa Motorola. En contraprestación la Facultad intentó cambiar sus planes de estudios, orientándolos a "comunicaciones". ¿Se entiende? Motorola formaba prácticamente gratis, 200 ingenieros por año a medida de sus necesidades. Hoy Monsanto, y otras empresas del ramo, hacen lo propio. Y allí radica el fondo de la cuestión. En un país donde todo se necesita, el perfil de profesional que formamos es fundamental. Al servicio de quién estará, es la divisoria de aguas. Si del desarrollo de un país o de los intereses de empresas de capitales extranjeros. Si al servicio del pueblo o de grupos reducidos. Durante años, la universidad en el mundo y su curso restrictivo, formó los gobernantes de las naciones. Y los tomó de entre quienes tenían el acceso a esa formación. Poderosos y ricos anglosajones, para perpetuar su poder. Hijos del pueblo, de campesinos y obreros en otros casos, para disputarlo. Ese es el debate.  Nunca más acertado, eso de que sólo la educación, nos hará libres.



Refugiados

Por Mariano Fernández

Esa foto, nos conmovió. Aylan acunado por el oleaje de las costas de Turquía.  Miles mueren cada día y de esos, muchos de maneras crueles e injustas. El niño sirio nos trajo pinceladas de lo que está sucediendo en medio oriente. “Complejo” es un adjetivo insuficiente. Pero a medida que se profundiza en él, conocimientos, razones más simples emergen detrás de conflictos como el de la guerra civil siria y su consecuencia más inmediata: los refugiados.

Medio oriente, el lugar donde nacen religiones y se inventan países
Tres de las religiones monoteístas más influyentes del mundo, y actualmente con más fieles (el Islam, el judaísmo y el cristianismo), nacieron en medio oriente, en un área geográfica menor a la provincia de Buenos Aires. No pocos conflictos generó la convivencia religiosa desde tiempos bíblicos a esta parte en un espacio reducido. Pero la llegada del motor a explosión y los yacimientos de petróleo y gas de medio oriente, agudizaron más aún la disputa por la zona. Las potencias occidentales y no tanto (hoy China y el dependiente in extremis de los hidrocarburos, así como Japón, muestran sus credenciales de potencia en la región), han intentado hegemonizar el control de todo oriente y para ello se han valido de alianzas, financiamientos y pactos con etnias, subdivisiones religiosas, sultanes, califas, civiles, generales y un largo etc. En una región, cuanto menos que volátil en términos geopolíticos, la solución de países como EEUU, Gran Bretaña, Francia, fue lisa y llanamente la creación de países aliados, ocupando ellos mismos el rol de "garantes de su libertad". Yemen, Israel, Qatar, Arabia Saudí, son sólo algunos. Rusia ha financiado y provisto de armas a grupos que en algunos casos, han logrado el control militar y político de amplias regiones. En este marco, no es extraño que la imposición de fronteras que no tuvo en cuenta más que el reparto del control de la zona petrolífera más importante del mundo, deje huellas y rencores de índole cultural y religioso. Crear países sin tener en cuenta estos factores, es meter naciones en una bolsa llamada Estado, lo mismo que si fueran gatos. Tarde o temprano, algo sucederá.

El Corán y el calefón
Al igual que las religiones cristianas, el Islam es esencialmente una religión de paz y tiene algunas ramas originadas en las interpretaciones de sus profetas o sus libros sagrados.  A la muerte del profeta Mahoma, aparecen las dos grandes divisiones del Islam: chiíes y suníes. Los primeros apoyaban la dirección del Islam por aquellos que tenían lazos de sangre con Mahoma; los suníes, en cambio, pregonaban la independencia de la sangre para liderar la fe. El 87 % de los musulmanes del mundo son sunitas. Pero se dan casos como en Siria, donde la mayoría sunita es gobernada por una minoría chiíta. En Irak se dio lo inverso, como muestra de lo que puede suceder en estos enfrentamientos. No es sólo cuestión de fe, ya que muchas organizaciones armadas se definen por esta división, por ejemplo: Hezbolla es chií; Talibán, Hamas, Estado Islámico, Al Qaeda y su rama más radical ISIS, son sunitas. Como supondrá, muchas veces, las diferencias religiosas, no se solucionan en un cónclave.

Primaveras árabes, ajedrez mundial

Desde 2010, se sucedieron una serie de levantamientos populares en varios países árabes, desde Egipto, el Líbano, Yemen, Bahréin, Libia, pidiendo la democratización de sus Estados. Siria, con la "primavera de Damasco" en el 2000, fue un precursor. En varias de estas protestas, han intervenido e influenciado moviendo los hilos detrás de bambalinas, EEUU y sus aliados Rusia -que tiene su único puerto extra territorial en Siria-, China y Europa. En Siria la situación desbordó y la guerra civil se desató. En 2011 un  grupo de 7 militares desertores encabezó la rebelión contra el gobierno de Assad, formando el Ejército Libre Sirio. La cuestión religiosa atravesó el conflicto, y rápidamente grupos armados tomaron parte, formando una madeja de alianzas temporales y rupturas sangrientas que son difíciles de desentrañar. De manera somera, podemos destacar tres vertientes: las fuerzas leales al gobierno, apoyadas por Hezbolla, Irán, Rusia y China; las fuerzas opositoras moderadas (Ejército Libre de Siria, la Coalición Nacional Siria, el Consejo Nacional Kurdo), apoyados por Europa, Estados Unidos, Arabia Saudí y Qatar; los opositores radicalizados, el frente Al Nusra, integrado por Estado Islámico, con ISIS y varias organizaciones más. Las alianzas entre los opositores han tenido fisuras y conflictos entre ellas. La consecuencia de esto es: millones de refugiados, ciudadanos sirios que han perdido sus hogares, con sus ciudades arrasadas completamente. Las cifras son escalofriantes: más de 4 millones de desplazados. 300 mil pedidos de asilo sólo a Alemania. 6 millones y medio de migrantes dentro de Siria. Europa y sus voceros se jactan de la apertura pero refuerzan sus fronteras. Hungría, Croacia y Serbia robustecen sus medidas contra la inmigración. 40 mil vacantes otorgaría EEUU. Y así, aquellos que fogonean el conflicto, no aportan soluciones ni a la paz ni a los refugiados... Miles escapan de esta guerra atroz, contratando traficantes de personas. Se lanzan al Mediterráneo en cualquier cosa que flote, al menos por un tiempo. La foto de Aylan es el fracaso de la política internacional en oriente, descripción gráfica de la avaricia de las potencias. Miles, tienen el peor fin. En Aylan, todos ellos. “Salam aleikum, Siria”. Que la paz esté contigo, Siria.

Siembra directa



Por Mariano Fernández

En las últimas semanas la Siembra Directa ha saltado a la palestra con motivo de declaraciones cruzadas entre ministros, periodistas, profesionales del campo, en relación con las inundaciones. Veamos en profundidad qué es la Siembra Directa, su relación con el entorno y quién está detrás de ella.

Definición, orígenes
La Siembra Directa fue una alternativa al sistema de labranza tradicional, para preservar el suelo. Es una técnica de cultivo sin arado previo, lo que evita remover el residuo de la cosecha anterior, mejorando las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo. Lo que al comienzo de la colonización de nuestras tierras para cultivo, a fines del siglo XIX, se quemaba -esto es el rastrojo- hoy se aprovecha, para proteger el suelo, agregarle nutrientes, aumentar la humedad de la tierra.
La técnica de Siembra Directa comenzó a experimentarse en nuestro país, como no podía ser de otra manera, de la mano del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) a mediados de los ochenta, como alternativa para paliar la erosión que venía mermando la tierra y fundamentalmente los rindes, después de casi cien años de agricultura.
En 1986 se firmó un convenio entre el INTA, universidades locales y algunas empresas para evaluar los resultados. La empresa que tomó la iniciativa, financió y fue la gran impulsora de esta técnica, era mucho menos conocida en ese entonces que ahora; se trata nada más y nada menos que de Monsanto.
En nuestro país, Monsanto pasó de un planta productora de plásticos a introducirse a fines de los 70 en el mercado de los agroinnumos, para ser su principal actividad en los 80, luego de patentar un producto para este rubro en 1978: el Round Up.
Morgan, Cargill, CIba Geigy, BASF y otras, participaron de este convenio, aportando semillas, agroquímicos o financiación directa al proyecto. Si bien el método ofrecía una ventaja apreciable en el cuidado del suelo, las dificultades iniciales tenían que ver con los problemas económicos para los productores, que implicaba tener que adquirir la nueva tecnología en maquinarias para implementarlo. 

Todo brilla
Las ventajas de la Siembra Directa parecen muchísimas frente a la labranza tradicional.  Fundamentalmente se produce una erosión 90 % menor. Además, se mejora el contenido orgánico del suelo, se mejora el aprovechamiento del agua del mismo, se prolonga el ciclo agrícola. Económicamente, al reducir el trabajo mecánico, ahorra combustible, mano de obra, prolonga la vida útil de los tractores, y reduce la contaminación por combustión, todos detalles no menores. 
Según el INTA, para el 2013 el 80 % de la superficie cultivada de Argentina, lo era por este método; y para referencia en el mundo, nuestro país es el tercero en hectáreas  trabajadas por detrás de EEUU y Brasil, aunque en porcentual lidera.
De la mano de la Siembra Directa, la producción per cápita de kilos de cultivos de Argentina, la ubican en el primer lugar, por encima de Canadá, por ejemplo.
Ahora bien, para que sea una técnica efectiva, la Siembra Directa debe tener algunas consideraciones: es una condición necesaria la rotación de cultivos, puesto que los nutrientes que consumen y fijan al suelo, son diferentes, entre el maíz y la soja por ejemplo, y la necesidad de fertilizar igualmente.
No todo es oro
Pareciera ser que la Siembra Directa ha puesto a nuestro país en la cima de la producción de granos, y en verdad lo es, pero existe un costado que queda fuera de los análisis oficiales. Si bien la reducción de la erosión del suelo se redujo drásticamente aun en estas zonas, la pérdida de materia orgánica luego de cien años de agricultura es de un 35–40 % desde el inicio.
Aun con Siembra Directa, el nivel de nutrientes se homologa con el que nuestros suelos  poseían en la década del 30 y se ha estancado la recuperación. ¿Cuál es el factor determinante entonces en la recuperación parcial? El monocultivo, que claramente tiene nombre y apellido: soja.
La Siembra Directa no es la panacea, debe ser aplicada técnicamente de manera apropiada en un marco integral que incluya políticas de estado.
Desde varias décadas, la soja viene desplazando a otros cultivos como el maíz y el trigo, por circunstancias que van desde la carencia de mercados, los altos costos de producción, o lisa y llanamente los precios superiores de la oleaginosa. Algunas circunstancias complejizan la ruptura de este ciclo, por ejemplo, los arriendos en nuestro país tienen dos factores que determinan el perfil de las explotaciones: por un lado, los contratos de alquileres son a corto plazo, una cosecha. Para obtener márgenes de rentabilidad, el arrendatario debe sembrar soja exclusivamente, año tras año, sin rotación. En Canadá, por ejemplo, los contratos de arrendamiento son por 7 años. El control de malezas que se hacía anteriormente de manera manual, requiere glifosato, polémico de por sí, patentado por… ¿adivine quién? Acertó: Monsanto, la misma empresa que impulsó a nivel mundial la Siembra Directa. Y para que el glifosato reconozca a la planta de soja y no la dañe, esta debe ser modificada genéticamente. La patente de esta semilla, la polémica soja transgénica RR (resistente a Round Up), también está en manos de... Monsanto. Pero para vendernos el santo y la religión, la empresa francesa tuvo que enfrentarse a otras gigantes, por ejemplo en EEUU contra las grandes productoras de maquinaria agrícola, John Deere, Case, New Holland, que perderían ingresos al disminuir el uso de sus herramientas. 
Para poner blanco sobre negro, hoy en día, en Europa, una tierra con miles de años de agricultura, que prohíbe el cultivo y consumo de productos transgénicos en algunos países, con políticas agrarias adecuadas y subsidios a todas las producciones, sumado a correctas técnicas de rotación, hacen que la superficie del viejo continente sembrada con esta técnica sea mínima.
Como verán, la técnica de Siembra Directa, así como concepto, no es ni infalible ni demonizable, sino que cuando se subordina a otros intereses, o cuando no se la practica integralmente, estamos arriesgando un recurso no renovable, nuestro futuro.

¿Qué es la devaluación?



Por Mariano Fernández

No es real la complejidad de algunos conceptos económicos. La devaluación, uno de estos, es algo más bien simple que intentaremos desenredar, dado que tanta presencia está teniendo en discursos propios y ajenos. Técnicamente es la pérdida del valor relativo de una moneda frente a otra. Es decir, las monedas tienen un valor. Podemos comprarlas, eso es sabido. Pero ¿qué determina su precio? Allí vamos...

Al inicio del comercio se ponían los precios en algo concreto. Sal, cacao, por ejemplo, fueron usadas como moneda. Luego fueron algunos minerales hasta llegar al oro y la plata. Cuando existió la necesidad de pagarle a alguien con oro, una suma pequeña, aparecieron las monedas. Pero las monedas de oro eran valiosas en sí mismas. Los chinos introdujeron el papel, como una promesa de pago de oro. Donde el papel, en sí, valía mucho menos de lo que representaba. Esa es la aparición del dinero fiduciario. Ese es el momento en el que la humanidad le atribuyó a un pedazo de papel (o de tela en el caso del dólar) un valor que no poseía. Una promesa de que algo se va a pagar. Una especie de pagarés. ¿Pero cómo es posible que un papel valga más o menos que otro? Imaginemos dos pueblos. En el Banco central del pueblo A, existen diez monedas de oro y se imprimen 10 billetes que representan a las mismas. En el pueblo B existen también 10 monedas, pero se imprimen 20 billetes. La relación es dos a uno. La moneda A es más fuerte, el doble de la moneda B, una relación 2 a 1. Ahora, esa relación puede variar. Supongamos que en B aumenta la población, o la necesidad de moneda. El gobierno decide imprimir más dinero, otros 20 billetes. Ahora la relación entre la moneda A y B es de 4 a 1. Esa es la devaluación, cuando una moneda disminuye su valor con respecto a otra. En este caso, por emisión de moneda (lo que además genera inflación, pero eso es otro tema), aunque hay otros casos. Sigamos con ejemplos. Supongamos que en el Pueblo A, se producen gallinas. En el pueblo B, cerdos. Cuando se van a comprar, la moneda de A compra más que B. Con un peso de A puedo comprar un cerdo, que vale 4 pesos B, tenga en cuenta que antes de la devaluación, lo pagaba la mitad. Es decir, la importación de bienes en A se abarató. En cambio comprar gallinas en A, costaba un peso A, y dos B; es decir que ahora para los ciudadanos B, se encareció importar gallinas A, en el doble. Pongámonos en la situación de vivir en B, que es bastante más real que metafórico. Cuando un país devalúa, es más caro importar, y es más conveniente para los sectores exportadores, no para el común de la gente. Si usted produce algún bien exportable, "comoditis", si nos ponemos en estrechos, pensará que devaluar es positivo. Equivocado está usted, porque la inflación es una condición que viene atada a la devaluación, como dijimos. Es decir, encarecimiento de los bienes y servicios en el propio país. Además, si para producir necesita de algún bien importado o que requiera de moneda extranjera en alguna de las etapas de su producción (como combustibles, derivados del petróleo, aceros y aleaciones, bienes tecnológicos, productos químicos o farmacéuticos y un largo etcétera), usted está al horno. Esta sería una devaluación que se fija por política económica, cuando a un gobierno le conviene la entrada de divisa extranjera, por ejemplo en concepto de impuestos a las exportaciones. Ahora, no es el único efecto que produce. Imaginemos que una empresa tiene que elegir dónde radicarse. Los sueldos en B "son más económicos" y es más conveniente si hay que exportar. El caso de la devaluación de Brasil, puede afectarnos de manera bien directa. El turismo es otro aspecto que se ve favorecido por la devaluación en un país. Es más barato vacacionar en B, que en A. En los últimos años se han dado casos de gente que incluso viene a estudiar a nuestro país, ya que es mucho más económico el costo de vida en su moneda. Otro motivo de devaluación es la confiabilidad de una moneda, independientemente del valor por ley o decreto. ¿Se acuerda del uno a uno? ¿Un peso, un dólar? Bueno, en ese momento en que pagábamos en el sur de Brasil una cerveza 50 centavos, y no mucho más lejos, tal vez en la un poco más exclusiva costa uruguaya, se podía abonar en pesos. En ningún otro lugar se aceptaba nuestra moneda directamente como medio de pago. ¿Por qué? Porque no era una moneda confiable. Nadie en el mundo ahorraba, hacía contratos o entregaba préstamos, en pesos. Todo era en dólares. Nos dimos trágicamente cuenta de eso, en la devaluación de 2002. Una fábula que resultó muy cara. La demanda de una moneda, para ahorrar, para importar -por ejemplo el dólar-, hace que su precio relativo suba, es decir, devalúa a la otra moneda. Las restricciones a la compra del mismo, obedecen a una necesidad de evitar esa devaluación, pero la aparición de un mercado negro de esta divisa (el dólar "blue"), podría aumentarla si los volúmenes de compra fueran grandes. Pero no se confunda amigo lector, la devaluación no la hacen cuatro especuladores parados en una peatonal. Por si no lo sabía, las empresas cuyas casas matrices están fuera del país, bancos, exportadoras, cerealeras, petroleras y sectores ligados a la exportación, etc., giran sus remesas, ¿adivine en qué moneda? La salida de dólares del país, en esos volúmenes, es la causa de que haya menos billete verde por aquí y provocan devaluación. Lo único que no ha cambiado desde antes del dinero, es el trabajo humano. El trabajo vale lo mismo en cualquier lugar del mundo. Mejor dicho, debería. No puede devaluarse el sudor, por más que parezca. 

Depósitos "afuera" / Manual para comprender



¿POR QUÉ Y PARA QUÉ?

Por Mariano Fernández

Los bancos hoy omnipresentes, surgen en la edad media, por si algo le faltaba a esa época para ser nefasta. Los caballeros templarios, adinerados luego de cruzadas a tierra santa, emitían documentos que garantizaban que el portador tenía una suma de valores en un monasterio de la orden y podían ser pagaderos en otro, de cualquier parte de la Europa cristiana. Así surgieron, justamente, trascendiendo fronteras.  Actualmente siguen operando entre países, tomando depósitos y algunas veces siendo el centro de la escena en algún escándalo por corrupción, por conocerse cuentas de tal o cual funcionario de uno u otro país que mantienen sus ahorros a varias fronteras de distancia. La fiebre de los depósitos en el extranjero, “overseas”, no es algo nuevo. Los banqueros que oficiaron de tenedores, existieron siempre.  Flandes, en lo que hoy es actualmente Bélgica, fue el destino del oro y la plata que salía de las entrañas de América durante la conquista española. Minerales que financiaron guerras en el viejo continente, para ver qué gallo era el dueño del gallinero. Durante la segunda guerra mundial, basta con ver un mapa de tierras invadidas por los nazis para darse cuenta que existió una pequeña isla en el medio de un mar de territorios ocupados. Ese sitio, rodeado de campos de batalla, y alejado de las bombas, era (y es) Suiza. Allí, el dinero de aliados y partidarios del eje, estuvo seguro, y en un alarde de discrecionalidad, se garantizó que ningún banquero preguntaría el origen del mismo. Hoy no sólo Suiza es un destino de fondos. Andorra, Islas Caiman, Uruguay, Israel, Islandia, Luxemburgo, por nombrar algunos, son los destinos del dinero del mundo. El atractivo de estos países como depositarios de monedas, superficialmente, y en los propios argumentos de los bancos, es la seguridad a largo plazo basados en una excepcional estabilidad del sistema financiero de esos mismos países. La confidencialidad de las cuentas, es un motivo un tanto más subrepticio. Esto es, que las cuentas, no son necesariamente nominales. Usted o yo, si contáramos con un número interesante de billetes, podríamos abrir una cuenta, donde no estaría registrado nuestro nombre. Lo apropiado del caso es que podríamos recibir depósitos a esas cuentas y que salvo para la entidad bancaria, sería un secreto quién es el titular. En un mundo corrupto, pagos por servicios dudosos, coimas, tráfico de influencias, evasión de impuestos, etc., podrían utilizar las cuentas a tal fin. La intangibilidad de los depósitos garantiza que nadie puede tocarlos, cambiarlos por títulos, o modificar tasas de interés en algunos casos. La discreción absoluta sobre el origen de esos dinerillos es algo que a grandes rasgos se mantuvo hasta nuestros días, si bien los países pueden emitir exhortos a los bancos para aclarar el titular y el origen de los fondos y, ciertas legislaciones actuales, lo tienen como eje para prevenir el lavado de activos. Más en criollo: el dinero lavado y planchado sigue siendo papel moneda mal habido, que en las bóvedas no se diferencia del de origen noble, si lo hubiera, y se han endurecido las medidas para entorpecer el flujo de este dinero que puede ser producto de actividades ilegales. Las medidas llegan algunas décadas tarde tal vez, cuando los ingresos por tráfico de armas y droga, ya habían copado las arcas de varios países cunas de las finanzas mundiales. Para tomar una idea somera del volumen de estas transacciones y de su repercusión en el concierto de la economía mundial, basta el ejemplo de Islandia. En 2009 este país escandinavo, tuvo una crisis similar a la del 2001 de Argentina, con corralito incluido (lo que pone cuanto menos en duda sobre la estabilidad absoluta del sistema). Islandia tiene  alrededor de 300.000 habitantes y tres bancos mayoritarios. Había en la isla, 350.000 cuentas de ingleses y holandeses por más de diez mil millones de dólares, que quedaron obviamente acorralados. El entonces primer ministro británico, Brown, amenazó con represalias de no recuperarse las cuentas. En una lectura ligera, saltan a la vista los motivos del atractivo que representa para funcionarios, empresarios y gobernantes, mantener este tipo de cuentas, el silencio fundamentalmente, en todo sentido. Los circuitos complejos que recorre el dinero, hacen perder las pistas sobre su origen cuando así se desea. Las bóvedas, además de los ahorros de miles, contienen secretos, como los monasterios de los cruzados; y aún, el voto de silencio, se mantiene. 


Trenes



CAMBIO DE BANDERA

Por Mariano Fernández

En un país de rutas devastadas, a la cabeza de las estadísticas mundiales en muertes por accidentes de tránsito, y con la menor cantidad de tendido vial en relación a la extensión en kilómetros cuadrados que tienen nuestros vecinos latinoamericanos1, el ferrocarril y su rol merece un análisis serio dentro de las políticas de Estado. ¿Puede Argentina prescindir de un servicio vital como el transporte por vía férrea? El reciente anuncio de CFK, en relación al futuro de los trenes, es el disparador de esta columna.

El principio
Los primeros 11 km de vía fueron tendidos en 1854. Son los primeros pasos del Ferrocarril Oeste sobre la pampa húmeda. El tren es la herramienta ideal para penetrar en un territorio extensísimo, llevar la producción de ganado en principio y cultivos luego, hacia el puerto de Buenos Aires, en un país modelado para ser abastecedor de materias primas de los países dominantes -Inglaterra para esa época-, y también distribuir productos manufacturados -casualmente también en ese país-, a los centros de consumo. Gran Bretaña es impulsora de este modelo de transporte y de su mano, los ramales se abren como abanicos que tienen su centro en la capital, de la mano de inversiones británicas. En el discurso de inauguración de la estación Sud, en 1861, Bartolomé Mitre proclama: “¿Quién impulsa este progreso? Es el capital inglés”. Los tendidos se construyen con insumos importados de Inglaterra, con créditos tomados a tasas leoninas por el estado nacional en la banca inglesa, y las concesiones son otorgadas a empresas…, adivine…, inglesas. El colmo es que se les garantiza un 7 % de rentabilidad, algo que la historia repetiría. Para 1890, había 9.500 km de vía y casi todos los ferrocarriles eran de propiedad británica. Con la primera guerra mundial, la necesidad de alimentos aumentó y con ello el tendido ferroviario nacional, llegando a 41.900 km, el octavo más extenso del mundo.

Ferrocarriles Argentinos
Durante la segunda guerra mundial, disminuye la llegada de bienes industriales al país, por lo que se comienzan a fabricar locomotoras aquí. Para 1944 se fabrican vagones con aire acondicionado y trenes de aluminio en Córdoba. En 1947 y a meses de extinguirse la concesión inglesa, Perón compra los ferrocarriles en una medida polémica. El modelo no cambia radicalmente, pero sí se amplía la red, alcanzando los 47.000 km. La industria ferroviaria es 100 % nacional: 37 talleres, 3 mil locomotoras, 6 mil vagones, 1.600 estaciones, 200 mil obreros empleados directamente, 40 policlínicos a su servicio, son algunos de los números de los ferrocarriles en la época peronista. Locomotoras diesel fabricadas en el país. Ejes y llantas exportadas a América Latina desde Córdoba. SOMISA, la gran acería del estado argentino, lamina rieles.

El comienzo del fin
En la era Frondizi, la disputa entre el ferrocarril y las empresas automotrices, petroleras y de neumáticos, se decanta a favor de estas últimas. Un joven ministro de economía, Álvaro Alsogaray, determina que el servicio es deficitario y se levantan 11.000 km de tendido, se despiden a 45.000 trabajadores y se cierran varios talleres, a pesar de combativas huelgas ferroviarias. Para 1983, quedaban 90.000 empleados.

Menem lo hizo
El golpe de gracia para los ferrocarriles, vino de la mano de Carlos Saúl Menem. “Ramal que para ramal que cierra” fue el grito de guerra de las privatizaciones. Así, en 1991 se ponen en vigencia decretos que liquidan los trenes del estado. Se licitan y entregan al mejor postor los ramales más rentables y se levanta el resto. Paradójicamente, el argumento de que los ferrocarriles son un lastre que da pérdida, queda diluido en los considerandos del decreto 1147/912, donde se reconoce que en todo el mundo, los trenes son servicios deficitarios, y que deben ser subsidiados. La frutilla del postre fue la condonación de la deuda de 450 millones de pesos a las empresas concesionarias en concepto de multas por el gobierno provisional de Duhalde.
Así llegamos a la actualidad: servicios privados que reciben 3 millones de pesos diarios (algunas fuentes citan 10 millones) en forma de subsidios, y una tragedia como la de Once en la que más de 50 muertos desnudó un sistema diezmado por la corrupción.

Reestatización
Para ponerle un marco a la situación actual, basta con ejemplificar que grupos de capital brasilero utilizan el tendido férreo nacional para exportar hacia el Pacífico sus mercancías. Por supuesto que esto es legal, puesto que son los dueños de la concesión. El discurso de la presidente anunciando el proyecto de ley para la  estatización de los ferrocarriles, rápidamente levantó las voces de algún sector de la oposición. Pero este planteo hace necesario un análisis más en profundidad, de la política en materia ferroviaria, de este gobierno. Las compras de locomotoras, vagones y durmientes de plástico a China, la venida de técnicos chinos en este área y la concesión del Belgrano Cargas a una empresa china, son exponentes del acuerdo estratégico con el gigante asiático. Los talleres Emfer, de fabricación y reparación de maquinaria pesada ferroviaria, fueron seriamente afectados por esos acuerdos, y resisten los despidos y el cierre de la empresa. Estos hechos plantean dudas sobre el futuro de tan estratégico recurso, teniendo en cuenta la modalidad de reestatización que se planteó para YPF, hoy con fuerte presencia de la privada Chevron. El estado chino ha realizado inversiones similares en otros países, pasando a controlar casi absolutamente el transporte de cargas. En manos de un tercero, ese recurso, puede ser una variable de negociación de acuerdos muy desventajosa para nuestro país. La soberanía, también viaja en tren. En el horizonte ferroviario, luego de 150 años, lo único que parece cambiar es la bandera inglesa por el emblema nacional chino. Las riquezas que se van por nuestras vías, permanecen prácticamente idénticas.

1 Según el Foro Argentina. Argentinos por un Transporte Integrado Nacional, 2003, mientras Brasil dispone de 195 mil km de caminos cada 1.000 km2; Chile, Venezuela y Colombia, 100 mil; Argentina sólo cuenta con poco más de 80 mil.
2 Considerandos artículo 1143/91: “Que cabe reconocer que los costos globales de tales servicios, considerados los de inversión, los de explotación y una razonable rentabilidad, y tal como ocurre en sus similares de las grandes metrópolis del mundo, podrían no ser compensados por la tarifa que apruebe la autoridad competente, procede a admitir la necesidad de otorgar una adicional de ingresos o subsidios a los entes explotadores de los servicios…”